Por Lic. Alejandra D'Lucca
Como padres y madres compartimos todos los mismos anhelos de ver a nuestros hijos/as crecer y ser felices, que puedan tener muchos logros, que consigan vivir en paz y con alegría. ¿Es una expectativa posible?
A veces nos gustaría que alguien nos diera la llave de la felicidad.
La ciencia está investigando desde hace unos años cómo se hace para ser más felices, encontrando bastantes mitos al respecto.
Creemos que “el dinero hace la felicidad” o que sólo pueden ser felices, “quienes nacen en cuna de oro”, quedando así esperando que mejore nuestra economía para recién disfrutar. Lo cierto es que estudios científicos han demostrado que la felicidad no está determinada al nacer, ni tampoco está ligada a las circunstancias por las que pasamos, ni a nuestro contexto, ni a nuestro nivel socioeconómico. La felicidad no viene de afuera.
Cada día podemos estar bien y disfrutarlo dependiendo en gran medida de cómo lo vivamos. Si nosotros somos capaces de aprender a ser felices, a pesar de los problemas que tengamos, lograremos bienestar para nosotros y además seremos el mejor modelo para que nuestros hijos comprendan que, aunque las cosas se presenten difíciles, podemos seguir adelante con alegría.
Según estudios científicos, un 40% de nuestra felicidad está directamente determinada por las acciones intencionales, hechas “a propósito”, que llevemos adelante para sentirnos bien. La felicidad es algo que conseguimos día a día mientras caminamos y depende de nuestra actitud y de las elecciones que hagamos en la vida.
Entonces… ¿se puede hacer algo para ser felices? Sí, algunas cosas básicas colaboran a eso (*):
• Practicar la amabilidad. Cuando atendemos a los demás y somos generosos, experimentamos un placer que nos lleva a la felicidad.
• Expresar gratitud. Dar gracias nos ayuda a poner atención en todas las cosas que a diario recibimos y tenemos, y a no dejar de observarlas. Muchas veces estamos sólo pensando en lo que no logramos o tenemos y eso nos entristece.
• Cuidar las relaciones sociales. Cuando le damos tiempo en cantidad y calidad a estar con los que amamos, nos comunicamos, apoyamos, expresamos afecto, elevamos nuestro bienestar.
• Aprender a perdonar, tanto a nosotros mismos como a los demás. Cuando somos capaces de hacerlo es porque entendemos que el error forma parte de la vida. Verlo así, nos evita las emociones negativas que producen el rencor o la culpa. El perdón nos ayuda a ponernos en el lugar del otro y apreciarlo más.
• Disfrutar al máximo las cosas buenas. Reírnos, festejar cada pequeña cosa que sucede en el día, tomarlo en cuenta y valorarlo públicamente. Traer un buen recuerdo a la mente, felicitar el simple logro de haber aprendido a atarse los cordones o dar buenas noticias, incrementan los momentos de disfrute.
• Cuidar además de nuestra mente, nuestro cuerpo. Una alimentación equilibrada y el buen ejercicio nos hacen sentir mejor y con fuerza para encarar lo que nos propongamos.
La familia es el lugar ideal para experimentar todas estas cosas y la mejor escuela para vivir la felicidad y en ella.
(*) Basado en los estudios realizados por la licenciada en psicología Sonja Lyubomirsky, profesora de la Universidad de California en Riverside.
lunes, 10 de agosto de 2015
martes, 7 de julio de 2015
"Se dice te quiero..."
Aprovechando la Semana de la Dulzura, lanzamos la campaña "Se dice te quiero..." para promover la sana expresión del afecto entre los miembros de la familia.
Regalemos a nuestra familia juegos y risas.
¿Sabían que las cosquillas tienen muchos beneficios en el desarrollo emocional e intelectual de los chicos/as y en la salud afectiva de la familia?
Estimulan los sentidos
Colaboran en el desarrollo cognitivo
Mejoran la capacidad de socialización de los pequeños/as
Refuerzan el vínculo familiar
Muestran nuevas formas de expresión
Transmiten alegría
Tonifican los músculos
Generan confianza y bienestar
El juego compartido creará y reforzará el vínculo entre ustedes. Ayudará a crear un clima de amor, de complicidad y les generará confianza mutua.
Regalemos abrazos, que tantos beneficios trae. Les contamos algunos:
Nos consuelan,nos ayudan a recuperarnos de la nostalgia y la tristeza.
Favorecen la expresión emocional no verbal, pudiendo comunicarnos sin palabras.
Rebajan el nivel de estrés y la angustia.
Facilitan la comunicación afectiva y el sentimiento de empatía.
Al generar bienestar, mejoran nuestro humor.
Nos dan seguridad y confianza. Dejamos de sentirnos solos para sentirnos sostenidos.
Generan un sentimiento de agradecimiento.
Cada vez que damos un abrazo… ¡recibimos otro!
Regalemos a nuestra familia juegos y risas.
¿Sabían que las cosquillas tienen muchos beneficios en el desarrollo emocional e intelectual de los chicos/as y en la salud afectiva de la familia?
Estimulan los sentidos
Colaboran en el desarrollo cognitivo
Mejoran la capacidad de socialización de los pequeños/as
Refuerzan el vínculo familiar
Muestran nuevas formas de expresión
Transmiten alegría
Tonifican los músculos
Generan confianza y bienestar
El juego compartido creará y reforzará el vínculo entre ustedes. Ayudará a crear un clima de amor, de complicidad y les generará confianza mutua.
Nos consuelan,nos ayudan a recuperarnos de la nostalgia y la tristeza.
Favorecen la expresión emocional no verbal, pudiendo comunicarnos sin palabras.
Rebajan el nivel de estrés y la angustia.
Facilitan la comunicación afectiva y el sentimiento de empatía.
Al generar bienestar, mejoran nuestro humor.
Nos dan seguridad y confianza. Dejamos de sentirnos solos para sentirnos sostenidos.
Generan un sentimiento de agradecimiento.
Cada vez que damos un abrazo… ¡recibimos otro!
Regalemos a los nuestros un desayuno en la cama.
Otra oportunidad para conocernos más, conversar, reforzar los sentimientos de pertenencia e identidad familiar, compartir tiempo juntos, lo que nos hará sentirnos más seguros y queridos.
Regalemos un paseo tomados de la mano.
En tus brazos tus hijos/as se sentirán seguros, aprenderán el amor, conocerán el mundo
Regalemos A nuestra familia un tiempo a solas, especial.
No hace falta dinero, no hacen falta juguetes, sólo ganas e imaginación para transformar un momento cotidiano, simple en una oportunidad única para estar con nuestros hijos/as, charlar con ellos, disfrutarse, expresarse cariño...
miércoles, 1 de julio de 2015
¡Regalemos cariño y gestos dulces a toda la familia!
¡¡Comienza la Semana de la Dulzura!! Siete buenas oportunidades para demostrarnos cuánto nos queremos...
Les proponemos hacer juntos Gomitas caseras y regalarlas a cambio de muchos besos y abrazos.

¿Qué necesitarán?
7 cucharadas de gelatina sin sabor
3 tazas de azúcar 2 tazas de agua 1 taza de gelatina con sabor azúcar para decorar
¿Cómo prepararlas? En una olla coloquen la gelatina sin sabor, el azúcar y el agua. Pongan la olla al fuego y remuevan constantemente con una cuchara de madera hasta que hierva un poco. Luego agreguen la gelatina con sabor. Dejen hervir hasta que la mezcla espese y se forme una película en la superficie. Hiervan un poquito más y bajen el fuego. Mojen con agua fría un molde refractario rectangular y coloquen la mezcla en éste. Déjenla reposar durante toda la noche. Al día siguiente verán que ya la mezcla está firme. Formen corazones con un cortador de galletas. Pueden ser también triángulos, cubos o las formas que quieran. Pásenlas por azúcar y… ¡LISTO!
Les proponemos hacer juntos Gomitas caseras y regalarlas a cambio de muchos besos y abrazos.

¿Qué necesitarán?
7 cucharadas de gelatina sin sabor
3 tazas de azúcar 2 tazas de agua 1 taza de gelatina con sabor azúcar para decorar
¿Cómo prepararlas? En una olla coloquen la gelatina sin sabor, el azúcar y el agua. Pongan la olla al fuego y remuevan constantemente con una cuchara de madera hasta que hierva un poco. Luego agreguen la gelatina con sabor. Dejen hervir hasta que la mezcla espese y se forme una película en la superficie. Hiervan un poquito más y bajen el fuego. Mojen con agua fría un molde refractario rectangular y coloquen la mezcla en éste. Déjenla reposar durante toda la noche. Al día siguiente verán que ya la mezcla está firme. Formen corazones con un cortador de galletas. Pueden ser también triángulos, cubos o las formas que quieran. Pásenlas por azúcar y… ¡LISTO!
martes, 30 de junio de 2015
Porque te quiero....
Campaña de promoción del Buen Trato, la comunicación afectiva y el reforzamiento positivo para el desarrollo pleno de la familia.
miércoles, 24 de junio de 2015
La familia y su función de apoyo
Por Lic. Alejandra D'Lucca
El papel de la familia en la educación de los
hijos/as cumple un lugar primordial. Aunque a veces pensamos que es la escuela
la responsable, a ella le compete enseñar a leer, escribir, las matemáticas, la
historia, ciencias y cuántos conocimientos más.
Pero faltan un montón de otros aprendizajes que el niño/a
debe adquirir y en esto la familia es irremplazable.
¿Cómo aprenderá a convivir y a respetar a los
demás?
¿Quién le enseña por ejemplo, a colaborar y ayudar
a los demás o hacerse responsable de sus
acciones?
¿Quién le mostrará cuales son los valores o metas
que tienen como familia?
Para todas estas cosas, la familia es la clave. Es
así como nuestros hijos/as pueden crecer como personas autónomas y saludables
siendo capaces de vivir en sociedad.
Cuando los padres pensamos en la crianza, en educar
en valores o en poner pautas o normas nos estamos refiriendo a la función socializadora de la familia, la
que le va a ayudar al niño/a para convivir con los demás y quien le dará
bienestar si es que logramos educarlo para la vida misma.
Pero la socialización de nuestros pequeños/as está
directamente ligada a como él o ella sean y se sientan respecto a si mismos.
Esta fortaleza interna, y ese aprecio y sana autoestima dependerán de otra de
las funciones básicas de la familia: la función de apoyo.
Cuando hablamos de apoyo nos referimos no solo a
que debemos colaborar para que nuestros hijos/as crezcan sanos en su aspecto
físico brindándoles alimento, abrigo sino también a todos aquellos cuidados que
están relacionados a su desarrollo emocional como son:
·
Darles afecto incondicionalmente, por más que él o ella hayan hecho una travesura o
se hayan portado mal, debemos darles la seguridad de que esa situación no los
alejará de nuestro lado ni lo hemos dejado de querer.
·
Estar atentos a lo que les pasa y comprenderlos. Los niños/as ven las cosas desde su perspectiva
de niños y algo que para nosotros puede ser insignificante (como el miedo a los
monstruos) para ellos puede ser lo más
importante que les ha pasado. Necesitan nuestra protección y saber que pueden
contarnos todo lo que piensan, sienten o les pasa pues nosotros no los
juzgaremos ni rechazaremos sino que los cobijaremos y cubriremos con nuestro
amor.
·
Darles nuestra aprobación y estimularlos cuando hacen las cosas bien, ya que nuestros halagos
son el mejor regalo a su autoestima.
Desde luego que hay otras cosas que debemos
desarrollar como padres y madres, como la función
de control mediante la cual supervisamos que todo ande bien, como su salud
o el cumplimiento de las tareas y pautas que les hayamos dado y aplicar las
consecuencias necesarias para que puedan crecer en mayor autonomía y
responsabilidad. De esta manera logramos balancear entre apoyo y control para
no pasarnos sobreprotegiéndoles. Pero
esta función la desarrollaremos en el próximo boletín.
Démosle a nuestros niños todo el amor, el cuidado,
seguridad y protección que podamos y les estaremos regalando sentido a su existencia y posibilitando que
desarrollen lo mejor de ellos mismos.
domingo, 14 de junio de 2015
miércoles, 10 de junio de 2015
Recetas fáciles para juegos muy divertidos
Con casi nada podemos hacer de una tarde aburrida, un momento de mucha diversión, creación y disfrute familiar.
Les proponemos estas recetas de juegos para hacer en casa con los chicos y chicas de la casa. Son muy económicas y con elementos que, seguro tienen al alcance.
Les proponemos estas recetas de juegos para hacer en casa con los chicos y chicas de la casa. Son muy económicas y con elementos que, seguro tienen al alcance.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












